martes, 21 de julio de 2009

ENTREVISTA A ARIEL PLACENCIA, DIRECTOR DEL DOCUMENTAL "NEGROS DE ALMA"

Audio


El documental de Ariel Placencia, Negros de alma



fuente: http://www.youtube.com/watch?v=DgS196UMiaQ&hl=es


Emitido el 18 de julio de 2009.

A 15 AÑOS DEL ATENTADO A LA AMIA



Audio
Emitido el 18 de julio de 2009.

ÚLTIMAS NOTICIAS EN HONDURAS


Audio
Emitido el 18 de julio de 2009.

HOMENAJE A ROBERTO FONTANARROSA, A DOS AÑOS DE SU MUERTE






Audio
Emitido el 18 de julio de 2009.

domingo, 19 de julio de 2009

CARTA DE MAESTRAS SOBRE EL CASO DE LA DOCENTE ASESINADA EN SANTA FE‏


El móvil del crimen

Nuestra sociedad reserva cotos o nichos para la pasión, no es algo que se ejercite de manera regular ni generalizada. Parece no haber pasión en el arte, ni en la medicina, ni en la política, ni en ninguno de los oficios humanos. El estallido dominical provocado por el fútbol es pasión. Es uno de esos nichos en los que se desarrolla, se alimenta… se permite la pasión. Otro de los lugares asignados a la pasión es el crimen cometido contra mujeres. “Es un crimen pasional” parece ser el salvoconducto que explica cualquier atrocidad. Al gay que lo ahorca un amante herido y a la esposa o amante que el marido mata a cuchilladas le tocó sufrir esa pasión.

El año pasado fueron 207 los casos de femicidio que se registran en el país. En los últimos días hubo en Santa Fe por lo menos cuatro mujeres muertas en episodios comúnmente llamados “crímenes pasionales”. “El llamarlos crímenes pasionales es una aberración: son lisa y llanamente asesinatos de género”, sostiene la presidenta de la Comisión de la Mujer de la Asociación de Abogados de Buenos Aires, la doctora Nina Burgo Marcó. Estos casos policiales constituyen un serio problema social al que deberíamos llamar por su nombre: femicidio, o sea asesinatos de mujeres por el hecho de ser mujeres. En el año 2001 la ONU definió al femicidio como “el asesinato de mujeres como resultado extremo de la violencia de género, que ocurre tanto en el ámbito privado como público; comprende aquellas muertes de mujeres a manos de sus parejas, ex parejas o familiares, asesinada por acosadores, agresores sexuales y/o violadores, así como de aquellas que trataron de evitar la muerte de otra mujer y quedaron atrapadas en la acción femicida.” La abogada Susana Cisneros afirma que “el recurso de la violencia por parte de los hombres es instrumental y no constituye una pérdida de control sino más bien una toma de control”.

En el caso de la docente de San Jorge, asesinada por una persona que ella levantó mientras hacía dedo en la ruta, se encuadra como femicidio. Pensar, mencionar, comentar si la víctima conocía al agresor, si tenía una relación previa con él, es entrar en la lógica justificatoria, es poner en duda cuán víctima es la víctima.

La situación se complica por la irregularidad de la situación laboral de la docente, residente en San Jorge pero que trabajaba como directora en Cañada Rosquín, a 45 km. En mayo del 2003 la que hacía dedo era la maestra: Daniela Spárvoli trabajaba en Villa Eloísa y vivía en Cañada de Gómez. Por qué la mataron? Aunque hay un detenido por ese crimen, la respuesta no llega: No hay respuesta.

Cuál es la conducta de riesgo en estos casos? Levantar a quien hace dedo en la ruta? Hacer dedo? Acaso entonces las mujeres no debieran salir de su casa, ya que el peligro femicida acecha en cualquier lado; o simplemente no vivir en su propia casa, ya que algunas son asesinadas por sus maridos. Hablar de conductas de riesgo también es entrar en la lógica justificatoria. Conducta de riesgo: ser mujer.

La desprotección legal es la otra pata de este cuadro de situación. Este año, el Congreso Nacional aprobó una nueva ley de violencia de género que contempla la violencia física, psicológica, económica e incluso la violencia obstétrica y la mediática, pero aun no fue reglamentada. No hay implementación de la ley de educación sexual que permita empezar a trabajar con las generaciones más jóvenes en sentido de poner en cuestión el sexismo, no hay organismos de contención para mujeres víctimas de agresiones de género, sigue habiendo muertes por abortos clandestinos.

En este cuadro de desprotección legal, la creación de cargos y la nueva reglamentación del derecho al traslado para titulares docentes sigue siendo un reclamo importante por parte de la comunidad docente. El decreto 2046/06 sobre traslado del personal docente es un lastre que heredamos del gobierno de Obeid, y que aún no ha sido modificado. Plantea que "(...) Directivos y Supervisores para tener derecho a traslado, deberán registrar una permanencia mínima de cuatro (4) años en el último cargo, al momento de la inscripción". La expectativa es que esta normativa se pueda modificar a la brevedad para evitar las situaciones de riesgo. A la vez, será necesario agilizar la sanción e implementación de leyes de protección a la mujer.

Debemos movilizarnos aunque hayan encontrado al asesino, y reclamar
las leyes que nos deben.

Hoy, todas somos Alejandra.

BEATRIZ ARGIROFFO, delegada de las escuelas 430 y 448 y VESELKA MEDICH, delegada de la escuela 1240.Ambas maestras pertenecen al [colectivodocente_maiz]

Emitida el 18 de julio de 2009.

jueves, 9 de julio de 2009

EL LAMENTABLE PAPEL DE LOS GRANDES MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN LA MASACRE DE AVELLANEDA

El fotógrafo independiente Sergio Kowaleski y su colega de Clarín, José ‘Pepe’ Mateo, registraron con sus cámaras la secuencia del asesinato de Santillán en la estación de trenes de Avellaneda, aunque recién se publicaron de manera completa 48 horas después de los acontecimientos. Kowaleski entregó sus fotos a la organización Correpi y ésta las llevó al diario Página/12 para demostrar que la versión oficial –según la cual esas muertes habían sido el resultado de un enfrentamiento entre grupos piqueteros antagónicos- era una infamia. El diario Clarín tenía una secuencia similar registrada por Mateos, que también publicó recién dos días después.

La secuencia fotográfica muestra claramente a Santillán socorriendo a Kosteky que yacía baleado en el suelo. En esas imágenes se ve al comisario Alfredo Franchioti, el cabo de la bonaerense Acosta y el oficial Quebedo, ingresando a la estación, a Santillán haciendo gestos de clemencia, y luego huyendo ante la inminencia de los tiros, a los policías apuntando, a Santillán herido mortalmente y, después, cómo era arrastrado por los uniformados mientras se iba desangrando.

Cuando los policías entran en escena, le piden a Darío que se vaya, y mientras este se retira Acosta, en un acto de absoluta cobardía e impunidad, le dispara por la espalda, provocándole la herida que le causará la muerte.

El día posterior a la masacre, el título de tapa de Clarín fue “La crisis causó dos nuevas muertes” y como bajada “no se sabe quienes dispararon contra los piqueteros”. La crisis provocó dos nuevas muertes significa que no la causó ni la policía ni el gobierno, sino una realidad un tanto ajena a todos. Además de la secuencia que Mateos había captado el día anterior, sólo una foto fue publicada, en la que Darío yacía en el piso y el epígrafe decía: “Una de las víctimas mortales, en el piso de la estación Avellaneda. A la derecha, un policía llega al lugar. Los dos muertos recibieron impactos de bala, igual que otros siete de los heridos”.

El ocultamiento de la información por parte de los máximos fue responsabilidad de los editores políticos y fotográficos del diario,en nombres Julio Blanck y Diego Golberg, que escondieron la verdad hasta 48 horas después de los acontecimientos. Recién entonces revelaron la secuencia fotográfica que tenían en su poder apenas un par de horas después de los asesinatos.

En el documental de Patricio Escobar y Damián Finvarb, que titularon no casualmente “La crisis causó dos nuevas muertes”, se destaca el papel de los medios de comunicación en la Masacre de Avellaneda. Allí Laura Vales, periodista de página 12, cuenta que los periodistas comenzaron a recibir llamadas de voceros de Duhalde que afirmaban que la violencia se había producido por enfrentamiento entre piqueteros. De hecho, La nación tituló “2 muertos al enfrentarse piqueteros con la policía”, pero que otra cosa podemos esperar de este diario. No ocurre lo mismo con Clarín que tenía en su redacción la secuencia fotográfica y el testimonio de Mateos que expresaban claramente que Dario y Maxi habían sido asesinados por la policía. Sin embargó, Blanck y Golberg, afirman que en un primer momento no pudieron darse cuenta que esas fotos conformaban una secuencia y que ese día no tenían información suficiente como para afirmar que los asesinatos los había causado la policía, pese a todos los testimonios e imágenes que lo confirmaban. E incluso Blanck dice haber cometido un error con el título y se excusa diciendo que por lo menos no tomó la información del gobierno según la cual los conflictos se generaron por enfrentamientos entre los piqueteros.

Desde el gobierno se aseguró que hubo infiltrados y responsabilizó a los piqueteros por los incidentes. El mismo Anibal Fernández, salió por televisión el día de la Masacre diciendo que él sabía que se iban a producir incidentes porque tenía información de una asamblea que los piqueteros habían realizado previa al 26 de junio, en la que se había hablado de lucha armada y de un plan de lucha que, según él, no era más que “un cronograma de hostilidades”.

La mayoría de los noticieros televisivos compró la teoría del gobierno. El periodista del noticiero del en ese entonces canal Azul dice que va informar con la mayor objetividad que es la que aporta la cámara, muestra imágenes de la represión policial y sin embargo relata: “La primera línea de quienes se enfrentan con la policía son encapuchados con palos, la misma gente de siempre que el 19 y 20 de diciembre (se refiere al 2001) causaron destrozos en la ciudad”, y se pregunta “¿quién le paga a esta gente?”

Igualmente TN y Crónica sólo se refirieron a las “armas” que los piqueteros llevaban, no hablaron de represión, sino de enfrentamiento.
Por otra parte Adad muestra en su programa una fotográfica en la que se ve a Dario “yendo al choque con un arma en la mano”.

Pero, sin justificar ningún acto de violencia, cuando por un lado hay un desocupado con un palo en la mano, y por otro un policía entrenado, con caso, chaleco antibalas, escudo protector, armas y balas de plomo ¿existe realmente un enfrentamiento?

Con el tiempo a TODOS los medios sólo les quedó decir la verdad. Los responsables eran, otra vez, las fuerzas policiales. Sin embargo, durante varios años, en los siguientes 26 de junio, cuando se realizaba una manifestación para no olvidar a los caídos ese día, Clarín y otros medios continuaron titulando “Otra vez cortes piqueteros y caos de tránsito”.


fuentes consultadas:
- http://www.masacredeavellaneda.com/
- El documental: la crisis causó dos nuevas muertes
- http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=408810 (La Nación:27/06/2002)
Emitido el 27 de junio de 2009.